sábado, 25 de febrero de 2012

¿Podría la filosofía contribuir a la conquista de mi felicidad?

La filosofía es la ciencia que trata de la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de las cosas naturales. Se encarga de la obtención de nuevos conocimientos a través de la razón. Por otra parte,  la felicidad es un estado de ánimo que supone una satisfacción.  Pero ¿la ciencia filosófica puede colaborar en nuestra felicidad?

Una persona que está feliz se siente a gusto, contento y complacido, pero no existe un nivel general que haya que alcanzar para considerarnos felices, ya que cada persona tiene distintas formas para conseguir su felicidad, para unas personas el factor más importante para ser felices es el dinero; para otras, conseguir cierta meta que te llevas proponiendo desde hace años; otras tan solo son felices con recibir un poco de comida al día y otras son siempre felices.

Personalmente, la filosofía como cualquier otra ciencia influye en mi felicidad, ya que gracias a todas ellas podemos resolvernos poco a poco la vida y aprender más conocimientos, así  vamos superando nuestros retos y consiguiendo nuevas metas. Por ejemplo, la ciencia de las matemáticas. Esta se utiliza día a día, en las compras, en el instituto, en el tiempo, etc.  Por ejemplo, yo soy muy feliz el día de mi cumpleaños, por eso conforme pasa el tiempo voy contando los días que quedan hasta llegar a él, en este caso, la ciencia de las matemáticas ha influido en mi felicidad porque sin ella no sabría el tiempo que queda hasta mi cumpleaños y, por lo tanto, estaría siempre impaciente y totalmente desilusionada.

 Esto ocurre de igual forma con la ciencia de la filosofía. Esta ciencia nos permite elegir las decisiones que veamos correctas, o las que no e ir adaptando nuestro pensamiento a las diferentes situaciones de la vida para intentar llegar a la felicidad. Un buen ejemplo para explicar esta afirmación es el siguiente: la mayor parte de la gente cree que las personas discapacitadas, como los ciegos, sordos, mancos, cojos o aquellas personas que tienen problemas psicológicos, no pueden llegar a ser felices. Pero ellos, gracias a la filosofía, pueden conseguir la felicidad, ya que esta adapta su forma de pensar y les hace tomar las decisiones correctas.  Por lo tanto, muchas de ellas consiguen la felicidad completa logrando sus metas y alcanzando sus sueños. De igual manera, hay personas, tanto discapacitadas como no discapacitadas que no saben o no pueden tomar las decisiones que les hacen felices. Por ejemplo: una persona que sueña con ser médico pero decidió abandonar los estudios y dedicarse a cualquier otra oferta de trabajo, sabiendo que no conseguiría la felicidad, ya que no alcanza sus sueños.

En conclusión, nuestros pensamientos junto con nuestras decisiones y nuestra forma de ser son los factores básicos para conseguir nuestra felicidad, cuya principal fuente es la filosofía. No por eso quiere decir que todos tengamos una misma manera de ver el mundo y que todos tengamos la misma forma de ser y las mismas decisiones. Si no que, cada uno tiene su propia filosofía, es decir, cada uno vive su vida de una manera buscando la propia felicidad con su forma de ser y decisiones. Tú decides tu felicidad con tu propia filosofía.

sábado, 11 de febrero de 2012

¿RENUNCIAR A NUESTROS SUEÑOS?

Desde pequeñitos hemos soñado con ser futbolistas, cantantes, bailarinas, profesores,…
Todos alguna vez hemos deseado aquello que tanto nos gusta, pero la cuestión es ¿logramos al final eso que tanto nos gusta? ¿Esos deseos o sueños que llevamos dentro de nosotros durante años, e incluso, durante toda la vida?
Muchas personas dirían que los sueños, sueños son y siempre estarán ahí pero nunca serán concebidos, y otras piensan que los sueños si pueden hacerse realidad.

Hay mucha diversidad de opiniones sobre los sueños, pero personalmente creo que estos siempre estarán dentro de nosotros, a veces saldrán a la realidad y otras veces no; unos saldrán pronto y otros, quizás más tarde; unos serán difíciles de conseguir y otros no nos costarán nada de esfuerzo... pero en mi opinión siempre se harán realidad, aquellos sueños duraderos y verdaderamente deseados, siempre serán posibles.
No estaría de acuerdo si  aquellos sueños que deseamos tener y que los vemos imposibles por ser tan difíciles de conseguir se hagan realidad sin esfuerzo, entonces pensaría que eso NO ES POSIBLE. Pues si no nos esforzamos por conseguirlos, no los lograremos, y por tanto no los desearemos tanto. Es decir, aquellos sueños que pensamos que son realmente deseados, no lo son si no hacemos todo lo posible por conseguirlos.
Al igual que en todo, pueden aparecer excepciones, entonces es cuando pensamos en renunciar a ellos: cuando estamos mucho tiempo, e incluso, toda la vida luchando por aquello que tanto nos gusta, nuestros sueño, pero vemos que por mucho esfuerzo que hacemos, el camino para alcanzarlo no avanza, no crece, se estanca. Entonces pensamos ¿debería renunciar a él?

Esta es la pregunta que nos hacemos, pero mi respuesta es NO. Nunca debemos renunciar a nuestros sueños si verdaderamente lo son. Siempre hay que seguir intentando conseguirlos y nunca darnos por vencidos. Pondré un ejemplo muy claro;  conozco a alguien muy cercano a mí que nunca se ha rendido por aquello que persigue,  cantar. Lleva casi toda su vida entera intentando conseguir su éxito como cantante y, poco a poco, lo ha logrado. Nunca se ha rendido y nunca renunció a ello. Ahora que lo ha conseguido, se ha dado cuenta de que su sueño aunque parecía mentira se ha hecho realidad y es lo que le hace sentirse feliz. También conozco un ejemplo contrario, es decir, de alguien que deseaba con llegar a ser en su vida lo que más quería, pero renunció a ello, pues pensaba que nunca lo conseguiría.
La diferencia entre una persona triunfadora y una mediocre, es que el triunfador se reta poco a poco a sí mismo, y a superar todos los obstáculos que se pongan por medio para llegar a conseguir lo que se desea, y el mediocre, opta por el camino fácil: el abandono.

Finalmente espero que estos ejemplos hagan que reflexionemos sobre nuestros sueños, y llegar a conseguirlos sin rendirnos. En conclusión, siempre que queramos podremos conseguir nuestros sueños o deseos, aquellos que perseguimos durante mucho tiempo y esfuerzo, pero siempre sin renunciar a ellos aunque parezca que no se harán posibles, porque algún día se harán realidad y nos darán una gran sorpresa en nuestra vida. ¿Qué os está impidiendo hacer vuestros sueños realidad? Sea cual sea el o los obstáculos que lo impidan, todos tenemos la capacidad de superarlos y llegar a conseguir nuestros sueños.





domingo, 5 de febrero de 2012

¿Podemos conocer la realidad tal y como es en sí misma?
La realidad, en sí, es un acuerdo. Lo que el ser humano acuerda como algo real, es real, y esto lo experimenta a través de sus sentidos, porque estos son los que hacen que nos pongamos en contacto con el universo. Pero ¿es real aquello que nosotros afirmamos como real? O acaso ¿no pueden los sentidos engañarnos?

La evolución del ser humano o la creación de la Tierra, podrían valernos como ejemplos para explicar si la realidad la podemos conocer como es en sí misma. Por una parte, respecto al ejemplo de la evolución del ser humano, para algunas personas la evolución tiene su origen en los monos y en los distintos tipos de Homos por los que ha pasado el hombre, pero para otras personas, aquellas que son creyentes, el origen del hombre surge a partir de Adán y Eva, los primeros seres humanos que poblaron la Tierra, creados por Dios. ¿Cuál sería la “verdadera” realidad? Aquí esta el caso, no hay una única realidad universal. Cada uno tiene su propia realidad, procedente de su pensamiento o de sus sentidos, por ello no podríamos conocerla en sí misma. Pero ¿los sentidos podrían engañarnos? ¿Por qué no? Para una persona ciega de nacimiento, su realidad sería distinta a la de otra que no lo es, por ejemplo.
De esta forma podemos dudar de la información obtenida a través de nuestros sentidos, así como, de la realidad. De igual manera, podríamos pensar que lo que creemos como real es solo fruto de un sueño prolongado, como decía Descartes,  o ¿quién nos niega que podamos tener como una especie de gafas puestas que nos hacen ver la realidad tal como la vemos?

Si hubiera una misma realidad universal para todos, apreciaríamos dicha realidad de la misma forma. Por ejemplo, ante una imagen abstracta, apreciaríamos su forma de igual manera porque esa manera sería la real, pero como esto no es así, frente a una imagen abstracta cada uno puede ver una cosa distinta porque cada uno tiene una realidad diferente.

En conclusión, no creo que podamos conocer la realidad tal y como es en sí misma, porque personalmente no existe una única realidad, sino que cada uno tiene la suya propia, la que es capaz de conocer, aunque para los demás sea una realidad distinta. ¿Una persona que padece de daltonismo puede ver la realidad como otra que no lo padece? ¿Si tuvieras rayos X en los ojos tu realidad sería la misma de ahora?
La realidad es relativa, depende de con qué lente la mires.