¿Podría la filosofía contribuir a la conquista de mi felicidad?
La filosofía es la ciencia que trata de la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de las cosas naturales. Se encarga de la obtención de nuevos conocimientos a través de la razón. Por otra parte, la felicidad es un estado de ánimo que supone una satisfacción. Pero ¿la ciencia filosófica puede colaborar en nuestra felicidad?
Una persona que está feliz se siente a gusto, contento y complacido, pero no existe un nivel general que haya que alcanzar para considerarnos felices, ya que cada persona tiene distintas formas para conseguir su felicidad, para unas personas el factor más importante para ser felices es el dinero; para otras, conseguir cierta meta que te llevas proponiendo desde hace años; otras tan solo son felices con recibir un poco de comida al día y otras son siempre felices.
Personalmente, la filosofía como cualquier otra ciencia influye en mi felicidad, ya que gracias a todas ellas podemos resolvernos poco a poco la vida y aprender más conocimientos, así vamos superando nuestros retos y consiguiendo nuevas metas. Por ejemplo, la ciencia de las matemáticas. Esta se utiliza día a día, en las compras, en el instituto, en el tiempo, etc. Por ejemplo, yo soy muy feliz el día de mi cumpleaños, por eso conforme pasa el tiempo voy contando los días que quedan hasta llegar a él, en este caso, la ciencia de las matemáticas ha influido en mi felicidad porque sin ella no sabría el tiempo que queda hasta mi cumpleaños y, por lo tanto, estaría siempre impaciente y totalmente desilusionada.
Esto ocurre de igual forma con la ciencia de la filosofía. Esta ciencia nos permite elegir las decisiones que veamos correctas, o las que no e ir adaptando nuestro pensamiento a las diferentes situaciones de la vida para intentar llegar a la felicidad. Un buen ejemplo para explicar esta afirmación es el siguiente: la mayor parte de la gente cree que las personas discapacitadas, como los ciegos, sordos, mancos, cojos o aquellas personas que tienen problemas psicológicos, no pueden llegar a ser felices. Pero ellos, gracias a la filosofía, pueden conseguir la felicidad, ya que esta adapta su forma de pensar y les hace tomar las decisiones correctas. Por lo tanto, muchas de ellas consiguen la felicidad completa logrando sus metas y alcanzando sus sueños. De igual manera, hay personas, tanto discapacitadas como no discapacitadas que no saben o no pueden tomar las decisiones que les hacen felices. Por ejemplo: una persona que sueña con ser médico pero decidió abandonar los estudios y dedicarse a cualquier otra oferta de trabajo, sabiendo que no conseguiría la felicidad, ya que no alcanza sus sueños.
En conclusión, nuestros pensamientos junto con nuestras decisiones y nuestra forma de ser son los factores básicos para conseguir nuestra felicidad, cuya principal fuente es la filosofía. No por eso quiere decir que todos tengamos una misma manera de ver el mundo y que todos tengamos la misma forma de ser y las mismas decisiones. Si no que, cada uno tiene su propia filosofía, es decir, cada uno vive su vida de una manera buscando la propia felicidad con su forma de ser y decisiones. Tú decides tu felicidad con tu propia filosofía.
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