jueves, 24 de mayo de 2012


¿Somos esclavos de la monotonía o de la rutina?

Nos despertamos, conseguimos levantarnos de la cama, vamos al baño, te vistes y desayunas, después te afeitas o te maquillas y sales de casa para enfrentarte al nuevo día. Llegas al trabajo, a la escuela o te quedas haciendo las labores de casa, y después de una larga mañana regresas a tu hogar para comer. Comes, y continúas tu propia tarde en casa, en clases particulares, sales a la calle para despejarte, comes algo o realizas las actividades u hobbies que más te gustan. Llegas cansado a casa, cenas, ves el programa, serie o película que más te gusta o lees un libro, y finalmente, te metes en la cama y consigues dormirte. ¿Somos prisioneros de nuestra rutina diaria?

La rutina la definiría como un círculo vicioso del día a día: te levantas para ir a trabajar, vas a trabajar para conseguir dinero, consigues dinero para alimentarte, te alimentas para permanecer con vida, vives para trabajar, y volvemos al principio de este círculo. Un buen ejemplo para describirlo es el siguiente: muchos profesionales consiguen su título y un buen empleo que le genera buenos ingresos mensuales, la solución a todos sus problemas, concentrándose únicamente en su labor profesional, a cobrar su salario y luego a invertirlo o a gastarlo en lo que más quieren, y al siguiente mes, vuelve a ocurrir lo mismo, y así sucesivamente, pero ¿qué pasa con el mar de enigmas que falta por descubrir? Todos somos diseñadores y descubridores de grandes cosas, de grandes ideas y acciones, desde el más profesional hasta el más pobre campesino, pero el hombre que es víctima de la rutina no lo aprovecha como debería.
El ser humano está tan introducido en esta monotonía, que puede ser tan perjudicial como las drogas, que le impide descubrir sus propios anhelos, que es lo que verdaderamente le satisface.

Desde mi punto de vista, el ser humano es esclavo de la monotonía o rutina diaria. El hombre siempre ha sido prisionero de la rutina porque vive en ese círculo vicioso en el que se mete sin apenas darse cuenta y del que es difícil salir. Desde pequeños, nos acostumbramos a la rutina, nos introducimos en ella, pues desde que vamos al colegio sabemos que estudiamos para posteriormente trabajar y como he dicho anteriormente, para conseguir dinero, para alimentarse y para permanecer con vida, es decir, nuestra vida está marcada por la rutina.
¿Es perjudicial nuestra propia monotonía? Nuestra rutina hace que nos centremos solo en ella y nos impide despertar nuestros propios anhelos y deseos que permanecen ocultos, por ello es bueno desconectar de nuestra rutina diaria, porque así podemos diseñar grandes cosas o ideas de las que somos capaces de descubrir y salir de la sensación de vida aburrida que a veces tenemos.
Entonces esto nos lleva a preguntarnos, ¿nuestra vida sería más deseable sin estar atados a la rutina? Pues muy probablemente sí, imagínate una vida de la siguiente manera: una vida sin monotonía, en la que nos moveríamos por todos los lugares que querríamos cuando preferiríamos, trabajaríamos cuando quisiéramos, podríamos vivir de noche y dormir de día,…  es decir, no tendríamos unos horarios fijos. ¿No sería una vida muy a tu gusto?
El problema es que vivir sin rutina no puede ser posible para llevar una vida adecuada, beneficiosa y favorable, ya que la vida humana está vinculada a los horarios y jornadas; los trabajos tienen unos horarios, la escuela, ciertas actividades,… y esto es lo que hace que todas nuestras vidas sean esclavas de la misma.


Para finalizar, mi conclusión sobre dicho ensayo se resume en que las actividades rutinarias y monótonas pueden ser nocivas porque convierte a los humanos en esclavos de ella, ya que trabajan para ella en vez de hacerlo para resolver enigmas propios que permanecen ocultos y aleja a las personas de pensamientos ambiciosos que les permiten explorar el fructífero mundo de lo desconocido. Por ello, es bueno y beneficioso salir de la rutina diaria, y así experimentar en ocasiones experiencias y sensaciones innovadoras que pueden satisfacernos.
Solo tenemos que tener en cuenta que no podemos vivir absolutamente sin la rutina, pues los humanos estamos acostumbrados a una monotonía a lo largo de nuestra vida, que constituye la base de toda sociedad civilizada y estructurada, la cual puede variar con el paso del tiempo.

"Las maravillas de la vida se nos escapan por la cómoda trampa de la rutina."

1 comentario:

  1. Buenas María, debo felicitarte por tu brillante entrada.
    Enserio, me ha encantado.
    Yo hice una el viernes, y estuve buscando frases para concluir y vi la tuya y me gusto bastante, pero al final me decidí por la otra.
    Espero que este verano nuestra rutina cambie un poco, y sea de la piscina al poli y al medico jajaja
    un besazo.

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